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miércoles, 5 de marzo de 2025

Ana Belén en la Jaula de Gatos

 



Ana Belén en la Jaula de Gatos


Presentación

No he visto nunca cantar a nadie como Anita con esa técnica, con esa facilidad, con esa afinación, con esa calidad y calidez que ella siempre demuestra. He cantado con muchas compañeras pero ella ha sido insuperable. La conocí con 14 años en la radio como cantante y luego, más tarde, la vi como actriz en Numancia donde me encontré con una actriz impresionante. Y allí me enganchó para siempre.

Cuando cantas con Ana en un estadio, su vibración, su emocionalidad llega muy lejos hasta el público, pues hay que imaginarse estar de ella a 30 cm.

Es un premio tenerte como amiga y como compañera que siempre estas ahí, que nunca te abandona, sin una queja, con vocación y profesionalidad en todo lo que haces. Ha sido un lujo para mí hacer toda esta parte del camino contigo.

                                                                                               Miguel Ríos


Unos apuntes de vida

Mi vida, desde siempre, ha estado tan ligada a esta profesión. A los 10 años empecé a cantar en un programa de radio. Nací en la calle del Oso en una familia trabajadora y en esa sociedad y en ese Madrid de los años 50 donde se establecía una comunidad vecinal muy importante donde los críos de mi generación crecimos, nos relacionamos -en la escuela íbamos separados- y dimos valor a muchas cosas que hoy nos han marcado. Nos criamos en un pequeño cosmos de libertad, la libertad de la calle en plena dictadura donde aprendí mucho de lo bueno y poco de lo malo.




Por la educación que recibí siempre he tenido muy desarrollado el sentido de la amistad como una de las cosas más importantes de la vida. Los cuido, los amo, me preocupo por ellos y son parte de nuestra familia. Víctor y yo hemos construido un núcleo de amigos muy fuerte.





Fui la mayor de mis hermanos y desde muy temprano empecé a tener responsabilidades. Eso me hizo ser muy exigente, muy cumplidora con las cosas, con el trabajo, con el deber. Comencé a tener un sueldo desde los 13 años y siempre fui muy consciente del deber aunque perdí parte de mi adolescencia. Soy muy exigente conmigo misma.


Desde muy jovencita tuve la suerte de conocer a personas que han sido imprescindibles en mi vida y que me han ayudado a ser tal como soy. Y esos personas las conocí en el teatro. Aprendí de Julieta Serrano, Guillermo Marín, Carlos Lemos o como Miguel Narros que me introdujo en la lectura de poetas y autores teatrales. A su lado, yo era una esponja que lo absorbía todo.





Víctor me llevó nuevamente a la música porque yo me encontraba muy a gusto en el teatro, muy protegida. No conocía el mundo de la música y Víctor me ayudó y me quitó esos miedos y soy cantante por él.

Cuando yo empecé, empezaron a buscarme un nombre para mi primera película. Un día nos llamaron a mi padre y a mi para decirnos que me iba a llamar María José. Y así me estuve llamando hasta que otro día nos volvieron a llamar para cambiarme a Ana Belén, Ana por una de las hijas de los productores y Belén porque era una de sus amigas.



A Karla Sofía Gascón las redes no le han ayudado, pero todos tenemos que tener la posibilidad de cambiar. El ser de un determinado colectivo no te exime de ser xenófobo, por ejemplo. Pero creo que somos muy rápidos en juzgar. Podría haber sido todo más sencillo, quizás decir que lo que escribí fue cuando era un hombre y ahora mi vida ha cambiado y pienso de otra manera. Hubiera sido una mejor explicación que ese perdón que hizo que parece que le costaba.


Yo llevo opinando toda mi vida y va a ser difícil cambiar o callarme. A mí si me preguntan, yo contesto pero no intento imponer mi opinión. Siento que la gente más joven en esta profesión y en estos momentos actuales, tiene miedos.



Uno de los momentos más difíciles que he vivido fue el golpe de estado del 23- F de 1981. Víctor se había ido en coche a Italia a grabar un disco y yo en Madrid ensayando una obra de teatro. Cuando sucedió yo estaba escuchando la radio lo primero que pensé es que Víctor hubiera cruzado la frontera y cómo ponerme en contacto con él. Ese no saber qué iba a pasar, ese vacío y pensar que se habían dado pasos pero era débiles y todo podía caerse fueron terribles.



A los que nos calificaban de “niños prodigio” veníamos de un estrato social muy determinado y desde el principio se nos inculcó que él iba a ganar dinero para que su familia tuviera una vida mejor. Así paso con Marisol, Joselito, Rocío Dúrcal y yo misma. Yo sabía que tenía voz y que podía ayudar a mis padres y a mis hermanos para que estudiaran y eso lo tuve siempre muy interiorizado.





Mi primera película no fue bien y se canceló el contrato de las siguientes pero tuve la gran suerte de conocer a Miguel Narros que me abrió las puertas del teatro y de su mano empecé a estudiar en una escuela de teatro. Con 15 años ya estaba representando en el Teatro Español y así seguí haciendo teatro clásico más años. Y mis padres que veían esto tuvieron la inteligencia, la intuición de dejarme hacer. Confiaban en mí y confiaban en la gente que me rodeaba. Y yo de mayor me gustaría ser como María Dolores Pradera y otras muchas mujeres actrices que siguen ahí trabajando ya mayores pero con una energía y una lucidez envidiosa.



Lista de asistentes:

Ana Belén, Ana Meras, Amaya Miñano, Beatriz Sanz, Carmen Posadas, Espido Freire, Eva Ortega, María Barranco, Marga Crespo, Marta G Cassina, Nativel Preciado, Olga Andrino, Rosa Tomé, Susanna Griso, Verónica Fdez de Cordova, Xisca Ramis, Alejandro Dolz, Baltasar Garzón, Celso Arango, Francesc Guardans, Gerardo Viada, Iván Matamoros, Ignacio Quintana, Jaime Porras, Juan Chaves, Jesús Aguado, Luis del Río, Luis Enríquez, Miguel Ríos, Miguel Bernáldez, Ernesto Fdez Bofill, Enrique Chico, Ricardo Rodríguez, Ricardo Goizueta, Toni Hernando, Paquito Hidalgo, Julio Rodríguez, Víctor Manuel y Miguel Muñoz -Calero.

Coordinador: Miguel Muñoz-Calero.

Resumen de la tertulia y blog: Alejandro Dolz.

Fotografía: Iván Matamoros.

Tarjeta invitación: María José Sanz.