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lunes, 12 de marzo de 2018

JUAN JOSE IMBRODA ORTIZ, EN LA JAULA DE GATOS



Fecha: 22 de Febrero de 2018
Lugar: La Posada de la Villa
           Cava Baja, 9
           M A D R I D

Asistentes:   Juan José Imbroda (invitado), Santiago Pedraz, Fernando Ramírez de Haro, José Manuel Gredilla, Juan Chaves, Alberto Sánchez Horneros, Ramón Cervera, José Ignacio Rodrigo, Jacinto Santos, Tamara Muñoz Calero, Cristina Carrillo, Antonio de la Riva, Carlos Jardón, Luís Blázquez, Santos Eraso, Leandro Crespo, Jaime Porras, Javier Menéndez, Emilio Fernández, José Carlos Ruiz, Miguel Muñoz Calero y Luís Yáñez.
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A lo largo  de nuestra larga andadura como Foro de opinión, hemos tenido la oportunidad de contrastar conceptos y pareceres con los distintos invitados que han ido pasando por nuestro escenario. Todos, sin excepción, nos han dejado el poso de su sabiduría y sobre todo la solvencia y el conocimiento de sus grandes experiencias. Es cierto que a veces los temas que se han tratado y debatido fueron de lo más farragoso y complicado,  en la mayoría de los casos por su alta especialización y por la complejidad de los mismos, pero también es verdad y justo es decirlo,  que nuestros invitados pusieron todo de su parte y trataron por todos los medios que los asuntos en cuestión, por muy complicados y confusos que fueran, estuvieran por regla general al alcance y fueran entendibles para todos los asistentes. Bien en el terreno científico,  deportivo, artístico, literario o político, todos sin excepción abundaron en aquellas explicaciones y aclaraciones que hicieron falta. Es algo por lo que les estaremos siempre muy agradecidos.
Nuestro invitado de hoy es Juan José Imbroda Ortiz. Nacido en Melilla en 1944. Un político con una enorme experiencia que día a día pulsa el sentir de la calle, para conocer de viva voz y de una forma directa  la opinión de los ciudadanos. Es lo que se dice, un político de su tiempo. Su larga e inmaculada trayectoria, le han hecho merecedor de una solvencia que en el terreno político es bastante difícil conseguir y mucho más complicado mantener. Haber logrado durante 18  años una mayoría absoluta como presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, no es fruto de la casualidad, es la respuesta de una ciudadanía que se siente satisfecha con la gestión administrativa y política que se ha llevado a cabo año tras año. Dice un viejo refrán, “Algo tiene el agua cuando la bendicen”…
Su recorrido en el terreno político es difícilmente igualable. Lo inicia desde la municipalidad, que es donde de verdad se forjan los “políticos de raza”; e ininterrumpidamente, con  firmeza y buen hacer,  va escalando paso a paso hasta lo más alto que se puede conseguir en el plano de gobierno, la presidencia de su Autonomía. Se considera un producto de la Transición, durante cuya etapa fue Secretario General de UCD en Melilla, hasta que en 1983 este partido se disuelve a raíz del triunfo del PSOE en las Elecciones Generales del 28 de Octubre de 1982.  Su trayectoria política es realmente interesante: Desde 1979 a 1983 fue Teniente de Alcalde y Portavoz del Ayuntamiento de Melilla. En 1985 funda el partido político Unión del Pueblo Melillense, del que fue diputado hasta 1999. En el año 2003 esta formación política  fundada por él, se integra en el Partido Popular.  Y es desde el año 2000 que se dedica a la política  “full time”, a partir del momento en que es elegido  Presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y al mismo tiempo Alcalde de la ciudad, cuyos cargos continua desempeñando hasta el momento actual.
Melilla, una ciudad  enclavada en la cara oriental del  Cabo Tres Forcas, en pleno corazón de la región del Rif, a los pies del Monte Gurugú y bañada por el Mar de Alborán (Mar Mediterráneo), goza de una situación geográfica privilegiada.  Con una población estable que supera los 86.000 habitantes, siendo el 46% originaria de la península Ibérica, otro 44%   musulmán de origen rifeño  y el resto fundamentalmente de la comunidad judía, descendientes de sefardíes. La afiliación religiosa mantiene los mismos porcentajes que los de la población, prevaleciendo   la   cristiana, la musulmana y la judía, que conviven pacíficamente desde hace muchas décadas. El castellano es la lengua oficial de la Ciudad Autónoma y asimismo también se habla la lengua rifeña y en menor número el árabe y el hebreo.
Juan José Imbroda presume de su ciudad, de la que dice que es una de las más bonitas de España, y lamenta que sea una de las más desconocidas del país. Cuando alguien va por primera vez a Melilla, al partir siempre sale diciendo el mismo latiguillo: “Me ha sorprendido, no creía que era una ciudad tan bella”.  Su estampa modernista, de carácter totalmente europeo, le confiere a la ciudad de Melilla la cualidad de ser considerada  una de las ciudades con uno de los  patrimonios arquitectónicos más importantes de España.
Su historia se remonta al siglo VII a. de C., época en la que los fenicios se asentaron para fortalecer su comercio en todo el Mediterráneo y por la proximidad con el Estrecho de Gibraltar, lo que les permitía acceder en su expansión hacia la península  ibérica. Melilla siempre fue un punto estratégico y neurálgico para todas las civilizaciones periféricas fundamentalmente las mediterráneas. Un periodo poco trascendente fue el que vivió la zona hasta que Abderramán III creó en el 927 la taifa de Melilla   que fue integrada al poco tiempo en el Califato de Córdoba.
Es a partir del siglo  XV cuando portugueses y españoles fueron expandiendo su dominio en el norte de Africa, siendo el español Pedro de Estopiñan, el que se asienta en esta ciudad abandonada y destruida por aquel entonces, intercambiándola en 1497 al califa cordobés, por unos terrenos en la zona de Málaga, pasando así a depender del Ducado de Medina Sidonia  y desde 1556 a la corona española. Durante los siglos XVIII, XIX y XX, Melilla, por su magnífica situación geográfica y estratégica, fue escenario de intermitentes enfrentamientos que al final desembocaron en varias guerras, hasta la alianza militar entre España y Francia que permitió la constitución del Protectorado español de Marruecos, que duró desde 1912 hasta 1958. Es cierto que el ejército español tuvo una gran influencia en Melilla en las primeras décadas del siglo XX. Esta ciudad fue siempre abierta y por ello muy apetecible para las tribus de la zona, que no aceptaban la influencia española en el norte de Africa. De hecho el ejército español sufrió duros reveses, en lo que podíamos llamar el conflicto hispano-marroquí. En 1909 la llamada Guerra de Melilla,  fue el enfrentamiento de las tropas españolas contra el levantamiento de las cábilas rifeñas, que nos llevó al llamado “Desastre del Barranco del Lobo”, el 27 de Julio de 1909, con un saldo de más de 200 soldados españoles muertos. Tras un periodo de aparente tranquilidad debido a la Primera Guerra Mundial, la inestabilidad seguía siendo notable. En 1920 se produce una sublevación de las tribus del Rif, cuyo líder Abd el-Krim tuvo en jaque al ejército español, hasta el que 27 de Julio de 1921 nos infligió una severa derrota llamada el “Desastre de Annual”, en la que perdieron la vida más de 10.000 soldados españoles. En el recuerdo de los melillenses, por todo lo que les dijeron sus padres y abuelos, les queda la imagen de la liberación de toda la zona por parte del ejército español, que entró en la ciudad de Melilla, salvándolos posiblemente de que fueran pasados a cuchillo por los rifeños. Este es uno de los motivos de agradecimiento que el pueblo de Melilla tiene hacia el ejército español, no porque los actuales ciudadanos hayan vivido aquellos momentos, sino por lo que les contaron sus antepasados.   
Posiblemente la presión migratoria sea uno de los problemas más latentes en Melilla, y no es precisamente porque el inmigrante tenga un especial interés en quedarse en esta ciudad, su deseo es dirigirse a Paris, Berlín, Bruselas, Madrid, Londres o a cualquiera de las ciudades de la Unión Europea. Precisamente este es el motivo por el que los países europeos tienen sumo interés en que se impida el paso incontrolado por esta frontera. Los más interesados en evitar que los subsaharianos y los del Sahel, salten la tan controvertida valla, son los gobiernos de europeos. En Melilla somos conscientes que jamás se quedarían aquí, puesto que no tendrían posibilidades de trabajo, que en definitiva es lo que ellos buscan. Es triste que nuestra ciudad sea conocida en parte por la valla, como si los españoles fuésemos los culpables y promotores de haber levantado esta barrera, cuando esta es una “valla europea”, que no tiene otro fin que evitar que el flujo de migrantes se dispare y se asiente de una forma incontrolada, en distintas ciudades del norte de Europa. Melilla no tendría inconveniente en derribar la valla, porque estamos seguros que allí no se quedaría nadie, el problema sería para la Unión Europea, por eso ellos son los más interesados en que se mantenga la situación actual.
Lo triste es que la imagen que trasciende, es que somos nosotros los que nos oponemos y damos un trato inhumano a estos pobres seres humanos, que se ven obligados a dejar sus países y pasar las mayores penurias en busca de un futuro mejor. Teoría que en parte no es cierta, ya que en Melilla cuando alguien consigue saltar la valla, se le interna y se le atiende debidamente en un centro de acogida, en tanto no se regulariza su situación. Pero algunas ONGs y medios de comunicación tendenciosos, supongo que por desconocimiento, culpan a España de estos medios disuasorios, que no tienen otro fin  que evitar la entrada indiscriminada de inmigrantes de forma ilegal, a través de las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con Africa. La gran mayoría de ciudadanos no saben que el coste de las vallas tanto de Ceuta como de Melilla fueron sufragadas por los países de Unión Europea, entre ellos España, pero a iniciativa del gobierno de Bruselas. La migración subsahariana dio comienzo de una forma masiva aproximadamente a partir del año 2005, y entonces eran familias enteras las que cruzaban la frontera, hoy la gran mayoría son jóvenes entre 18 a 25 años, que alegan como argumento de asilo ser represaliados políticos, y que no superan en número los 5000 inmigrantes al año, cantidad que para Europa no es nada, pero para Melilla si es una cantidad desorbitada, ya que actualmente tenemos el doble de inmigrantes que la media nacional, y 5000 inmigrantes anuales representan para nosotros un aumento del 20% de la población en un plazo de 10 años, y eso no es sostenible para una ciudad como Melilla. En el fondo el verdadero culpable de la migración masiva e incontrolada es la Unión Europea, que en su día no puso los medios, no se desplazó a los países de origen, no intentó una regularización y no financió estructuras de producción para que los ciudadanos de esos países subsaharianos pudiesen tener un puesto de trabajo en aquella región. Nunca ha existido una política común europea sobre este asunto, porque el problema lo veían muy lejano, pero ahora que están sufriendo las consecuencias de la falta de planificación, y que les están entrando inmigrantes de una forma masiva y descontrolada, a través de Grecia e Italia, empiezan a preocuparse y quieren arbitrar soluciones rápidas a este problema, pero ahora no es tan fácil y ya veremos al final que solución le dan a todo esto.
Sobre el tema tan actual como es en estos momentos el de las transferencias que se han llevado a cabo a las Comunidades Autónomas, su experiencia le dice a tenor de  opiniones debidamente  contrastadas  con otros compañeros, que han sido y son presidentes de otras Comunidades, bien de su partido o de otras formaciones políticas, que la gran mayoría estarían encantados en devolver algunas competencias  al Estado, por ejemplo; “Sanidad” y “Educación”. Cree que con una sanidad centralizada se aplicarían unos criterios generales mucho mejores para todo el país, y sobre todo  más justos,  con la seguridad de que se podrían dar mejores prestaciones y servicios a los ciudadanos. La cuestión es que nadie quiere tomar la iniciativa. En educación, la cosa es bastante más complicada, puesto que entran en juego otros factores, como aquellos que inciden más en la búsqueda  de una identidad propia, que en muchos casos se anteponen a los criterios del Estado, algo incomprensible, puesto que da la impresión que cualquier ley educativa que se apruebe, el objetivo es enfrentarse a ella como sea, sin tener en cuenta las consecuencias que se puedan derivar de esta postura.  El traspaso de competencias en educación, del Estado a las CC.AA. se llevó a cabo en 1978, y ahora es casi imposible dar marcha atrás, aunque en muchos casos se cometan irregularidades en el desarrollo legislativo, que se interpreta con total libertad y en ocasiones con arbitrariedad, según el criterio de cada autonomía, cosa que atenta contra el principio de igualdad educativa,  que se mire como se mire, los perjudicados serán siempre  los estudiantes.
Melilla fue durante muchos años, una plaza fuerte militarmente hablando, hoy sin embargo la guarnición militar de la ciudad autónoma no sobrepasa los 3000 efectivos, entre soldados, oficiales, jefes y un general de división. Cumplen como en cualquier otra parte de la península con sus competencias del régimen militar al que pertenecen, sin inmiscuirse en el terreno político. Pero la población castrense en general,  podemos asegurar que está totalmente integrada en la sociedad melillense. Es más un militar puede ocupar de hecho como así sucede, la presidencia de un club deportivo o de una hermandad de la índole que sea,  sin que su condición castrense le impida desempeñar este tipo de actividad, con total normalidad.
La compatibilización de competencias administrativas y políticas en Melilla, están perfectamente definidas  y no ha habido conflictos de ningún tipo, desde que él es presidente de la Ciudad Autónoma. Por ejemplo el Presidente es a la vez Alcalde y representante del Jefe del Estado. El Delegado del Gobierno, cuyo nombramiento se lleva a cabo según el artículo 154 de la Constitución,  es el representante del Gobierno de la nación en las comunidades, y sus competencias son las de dirigir la Administración del Estado en ese territorio y al mismo tiempo ejercer la jefatura de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De hecho en sus 18 años como Presidente de Melilla, bien con gobiernos del PSOE o del PP, las relaciones con la figura del Delegado del Gobierno, siempre han sido excelentes y en total sintonía, ya que por encima de cualquier tipo de ideología política está la buena gestión, y en el caso de una ciudad como Melilla que es en definitiva de lo que se trata, la estabilidad y  las buenas relaciones han redundado siempre en beneficio de la ciudadanía.
Algunos dicen que en ocasiones  su postura en materias de  actualidad, no es la políticamente correcta, esa es la opinión de los que defienden posiciones indefendibles, pero la verdad es que ante actitudes intransigentes, uno tiene que mantener aquellos criterios en los que cree y por los que ha luchado siempre, de lo contrario no sería consecuente. Es cierto que respecto al independentismo catalán, hay momentos que todo esto le produce cierto hastío, máxime sabiendo que sus pretensiones secesionistas nunca van a prosperar. Ha tenido debates en el Senado y en otros foros, sobre el problema de Cataluña y siempre ha mantenido la misma postura, y la seguirá defendiendo, ahora si cabe  con mayor rotundidad: “Cataluña jamás será independiente”. Hoy cuando en el mundo entero se pretende acabar con las fronteras, no es de recibo que una región española pretenda arbitraria y unilateralmente independizarse, burlando la ley y la Constitución Española, que garantizan la convivencia en igualdad, teniendo como valores la libertad, la justicia y el pluralismo político, y que ha supuesto el período de mayor crecimiento y estabilidad de nuestra historia.  
 Todas estas movilizaciones ciudadanas las promueven unos cuantos individuos, con argumentos muy simples y  demagógicos,  que siempre giran en torno a un grupo que ondea la bandera de un nacionalismo retrogrado, con el único objetivo de manejar los intereses que ellos quieren y les concierne, partiendo de una tergiversación de la historia que no se sostiene de forma alguna. Aunque parezca extraño, manejar al pueblo, no es una labor imposible, la historia reciente nos ha dejado ejemplos de movilizaciones de masas, engañadas con falsos argumentos de tinte patriótico, que llevaron a países a la hecatombe. Por eso ha destacado siempre que el independentismo es la máxima expresión de la insolidaridad, y esto políticamente es insostenible por mucho que algunos quieran argumentarlo con falsedades y patrañas. El ejemplo de solidaridad lo tenemos en Europa y en la propia España: Extremadura está en el “objetivo 1” y por ello recibe una buena parte de los fondos FEDER, (Fondo Europeo de Desarrollo Regional), provenientes de la Unión Europea, por una razón de solidaridad y cohesión. Si no existiesen estos principios, ni Alemania, ni Holanda, ni los llamados países ricos europeos, aportarían dinero para ayudar a las zonas más deprimidas. Y eso es lo que debieran tener en cuenta los políticos independentistas catalanes, que en nuestro país las zonas más empobrecidas deben recibir ayudas de las regiones más prósperas; lo contrario es insolidaridad y egoísmo, algo que como nación no nos llevaría a ningún sitio. Por eso que esas soflamas de que “España nos roba”, no se sostienen por mucho que lo intenten con su discurso sectario y fanático.
En lo referente a la teoría de si Ceuta y Melilla, son o no territorio marroquí, el Comité de Colonización de las Naciones Unidas, lo ha dejado muy claro, reconociendo que  forman parte de España y que jamás las ha considerado colonias. Marruecos nunca ha reclamado estas ciudades como parte de su nación. En los Pirineos catalanes, hay un pueblo en territorio francés llamado Llivia, que es español desde hace más de tres siglos, y a ningún francés se le ha ocurrido reivindicar este enclave como parte de Francia. Casos como este los hay a cientos en todo el mundo, por eso que si queremos relativizar las cosas tendríamos que relativizarlo todo, aunque ello no nos lleve a ninguna parte. Algunos españoles visionarios, son muy dados a querer ser pioneros en decisiones, que ni los países con democracias más antiguas que la nuestra, se plantean medidas y soluciones, que muchos las ven muy fáciles en charlas de café, pero las cosas no son tan sencillas como algunos quieren plantearlas, de lo contrario ya se habrían puesto sobre la mesa. De ahí que algunos quieran establecer comparaciones entre Gibraltar y Ceuta y Melilla, y eso no tiene comparación alguna. Gibraltar nunca fue visto como territorio británico, siempre fue considerada una colonia del Reino Unido. Los nacidos en Gibraltar les daban un pasaporte colonial, como a los que nacían en la India, Pakistán y el resto de colonias inglesas, sin embargo los que nacían y nacen en Ceuta y Melilla son considerados desde el siglo XV, españoles con todos los derechos, lo cual es una notable diferencia.
Marruecos dada la globalización, en unos cuantos años estará prácticamente integrada en Europa, al igual que Turquía. Por supuesto que pasará algún tiempo para que la democracia se instaure al 100% en el país, para lo cual habrá que apoyarla en todo lo que necesiten. Hay una máxima que se cumple a rajatabla: “Cuanto más globalizados estamos, menos nacionalistas somos”. Juan José Imbroda  está esperando que el Parlamento Europeo le de una contestación sobre la cuestión de Melilla en su relación con Marruecos. Entiende que debieran venir allí y abrir un foro permanente, para analizar y ver lo que realmente está pasando en la zona, con un islam fanático, con unos nacionalistas belicistas y con unos intransigentes religiosos, que cada uno va por su lado, sin que a corto plazo se vea una solución definitiva, pero el problema está latente y en algún momento habrá que adoptar una postura definitiva, y aquí la Unión Europea tendrá mucho que decir. Es cierto que Marruecos cuando ha detectado una situación de debilidad en España,  ha intentado aprovecharse de la misma  para reivindicar alguna cosa, por eso en esas ocasiones la presión que soporta Melilla en su frontera, en ocasiones altera  la normalidad, aunque felizmente la cosa nunca ha pasado a mayores.
En la actualidad es tal la relación de dependencia y de subsistencia económica de los marroquíes, en el perímetro fronterizo de Melilla con Marruecos, que si un día cerrásemos la frontera, se produciría un verdadero caos en toda la zona. Hay que darse cuenta que no solo se verían perjudicados económicamente, sino que privarlos de nuestra  sanidad que es utilizada por una gran mayoría, sería para ellos una  auténtica catástrofe de gravísimas consecuencias. Melilla no tiene fábricas de producción y manufacturación, pero el  80% de los productos que se consumen allí, son  abastecidos desde la península y aproximadamente el 20% restante, de otros países como China y el sudeste asiático. La vida económica de Melilla gira en torno al comercio, no solamente de la ciudad, sino de toda el área limítrofe marroquí. No se puede devaluar el comercio como motor económico de una zona, bien sea Melilla como en este caso u otra cualquiera. Ninguna comunidad, región o ciudad es autosuficiente con lo que produce y consume. La interdependencia no es solo entre pueblos, lo es también entre países e incluso entre continentes.
Juan José Imbroda tiene en su gobierno musulmanes que ocupan cargos de importancia y responsabilidad, y está muy satisfecho de su gestión, por lo que no le importaría que en un futuro este número se viera notablemente aumentado. Una prueba más de su capacidad y tolerancia, lo cual dice mucho a favor de sus dotes como gobernante, que en los tiempos que corren no es muy común este talante. El es uno de los artífices de que España hoy por hoy, este considerada como un  referente en la política de inmigración a nivel europeo.  Gracias a su desvelo y a su constante trabajo en pro de darle a este problema una vía de solución, su figura está reconocida internacionalmente.
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Si algo ha calado de la visita de Juan José Imbroda a este auditorio ha sido  su sencillez y sobre todo su cercanía. Los que tuvimos el placer  de conocer de cerca sus opiniones y sus puntos de vista, expresados con total libertad, nos dimos cuenta que teníamos enfrente a un  hombre de Estado, a un político cuyo horizonte no se limita solamente a su Melilla natal, a alguien que ve las cosas con un sentido patriótico y de Estado, más allá de sus fronteras autonómicas, por eso  sus criterios son tenidos en cuenta y respetados en cualquier foro que los exprese.
En su empeño, está dar a conocer al mundo entero, las bondades y las grandes posibilidades que hoy en día ofrece esta ciudad mediterránea. El turismo como fuente de desarrollo sobre todo por su interesante patrimonio cultural, el proyecto de ampliación del puerto que por su situación estratégica permitirá un desarrollo constante y sostenido de Melilla y sus museos que aportan  entre otras muchas cosas  la curiosidad y el atractivo por visitar esta ciudad. Todo ello unido a una población acogedora, como prueba el hecho de la magnífica convivencia de las tres culturas, está convencido  que servirán de estímulo y acicate para despertar el interés por visitarla.
A este “político de la calle” que pulsa el sentir de su pueblo con su cercanía, pateando los más recónditos rincones  de los barrios de su querida Melilla, no es de extrañar que su pueblo, su gente, sus ciudadanos, le entreguen incondicionalmente su confianza cada cuatro años. Eso hay que ganárselo a pulso y día a día,  y Juan José Imbroda, 
lo hace mirando de frente a sus paisanos y enviándoles el mensaje que quieren oír, el mensaje de la esperanza y de la ilusión por convertir aquella ciudad tan española como la que más, en un referente de cómo se deben hacer las cosas.


Muchas gracias Juan José por tu amabilidad. Desde hoy las puertas de este foro estarán abiertas para cuando consideres oportuno visitarnos. Ha sido un verdadero placer haber departido contigo estas horas.
Un cordial saludo.
Por: Luis Yáñez
     



martes, 20 de febrero de 2018

MARIANA BASTOS OREIRO, EN LA JAULA DE GATOS



Fecha: 18 de Enero de 2018
Lugar: LA POSADA DE LA VILLA
          Cava Baja, 9
          M A D R I D

Asistentes: Mariana Bastos (invitada), Mariano Fernández Bermejo, Jacinto Santos, Guillermo Llamas, Emilio Pardo, José Ignacio Rodrigo, Leandro Crespo, Manuel García Hierro, Tamara Muñoz Calero, Luís Blázquez, Antonio de la Riva, Javier Bermejo, Jaime Porras, Antonio Blázquez, Javier Gómez Bermúdez, Maria Carrillo, Carmen Posadas, Marta Robles, Santiago Pedraz, Gerardo Viada, Miguel Muñoz Calero y Luís Yáñez.
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Mariana Bastos Oreiro, argentina de nacimiento. Vino al mundo en el barrio de  Matadero en la capital de Buenos Aires; la ciudad más cosmopolita y europea de todas las urbes americanas.  Licenciada en la Facultad de Medicina por la Universidad de Buenos Aires. (UBA). Actualmente residente en España donde ejerce su actividad como médico en el Servicio de Hematología del Hospital Universitario “Gregorio Marañón” de Madrid.
La hematología a la que ella se dedica, se centra en el tratamiento e investigación de los cánceres líquidos, no a los tumores sólidos, que es el concepto de cáncer que tiene la mayoría de la gente en general. Tanto la valoración del paciente como el tratamiento o el seguimiento de uno y otro tipo de cánceres son totalmente diferentes. Los síntomas de los cánceres hematológicos son distintos a los de los tumores sólidos, estos últimos pueden dar una alteración analítica sin aportar ningún dato de referencia, por regla general se declaran con  un dolor puntual o por el hecho de que crezca la masa que está localizada en algún lugar del cuerpo; sin embargo en el tumor hematológico los síntomas más frecuentes son debidos a  la alteración de las células de la sangre, que en muchos casos es el motivo que  los genera y que en ocasiones se manifiesta con un cansancio muy acentuado, pérdida de peso continua, bajada de defensas y presencia de infecciones, indicios sintomáticos que en ocasiones coinciden con un  cuadro  similar al de los tumores sólidos. En el diagnostico, depende de cómo le llegue el enfermo, que por regla general viene derivado de su médico de cabecera, porque encontró alguna alteración en la analítica de sangre, que en el tratamiento de tumores líquidos se detecta mayormente en este proceso. No se puede hablar del cáncer en general puesto que existen muchos tipos de cánceres que tienen un pronóstico, una evolución y un tratamiento completamente diferentes.

Mariana está especializada en la oncohematología,  concretamente en linfomas, la cual es la enfermedad del ganglio linfático o nódulo linfático, que son los que forman parte estructural del sistema linfático y funcionalmente del sistema inmunológico. Su estructura está formada por la cápsula, la corteza y  la médula, cuya función principal es permitir la interacción entre antígenos y linfocitos, y en la cual es donde estos proliferan para conseguir una respuesta inmunitaria. Los ganglios linfáticos  que por regla general tienen unas dimensiones que van  desde unos pocos milímetros a un par de centímetros como máximo, cuando sufren anomalías patológicas, porque contienen metástasis  de células cancerosas, llamadas adenopatías metastásicas, aumentan considerablemente de tamaño. Las características más significativas que suele presentar el enfermo son: Defensas muy bajas, caída  del sistema inmunológico y una notable presencia de infecciones. El linfocito o glóbulo blanco, en un momento determinado comienza a mutarse y a partir de ese momento  el ganglio  empieza a  dividirse y a crecer de tamaño. La función del linfocito es la regulación de la respuesta inmunitaria adaptativa, que reacciona ante microorganismos, células tumorales o antígenas, que son moléculas tóxicas para el organismo, derivadas de una bacteria. Los linfocitos captan los antígenos y su misión es la de producir anticuerpos que destruyan las células enfermas.

La atención que recibe  un paciente en un Hospital, similar al que ella trabaja, empieza desde las consultas, las cuales suelen ser monográficas ya que cada médico se dedica a un tipo de cáncer distinto. Concretamente ella trata linfomas, otros la leucemia aguda y otros el mieloma que son otro tipo de cánceres diferentes, pero que todos ellos están relacionados con la sangre. El primer contacto con el enfermo pasa por un interrogatorio cuya finalidad es la de recibir la más amplia información de todos los síntomas que tiene y de la mayor cantidad posible de datos que pueda aportarnos, para poder conducir el pronóstico, la posible evolución y el tratamiento adecuado.
La línea de investigación en su especialidad, que se está llevando a cabo en el hospital que ella trabaja, es la relativa a la biopsia líquida y al diagnóstico del cáncer en general y del linfoma en particular, sin necesidad de tomar muestras físicas, algo que producirá un gran adelanto en este terreno, ya que se podrá diagnosticar el cáncer sin necesidad de intervenciones quirúrgicas para poder tomar muestras en sitios inaccesibles. El diagnóstico será muy preciso con una muestra de sangre y con la misma se podrá hacer el seguimiento de la enfermedad y la respuesta al tratamiento, así como saber con todas las garantías la posibilidad de que la enfermedad recaiga e incluso el tratamiento precoz a una posible recaída. Lo cierto es que todavía falta tiempo para que todo esto sea una realidad, pero el camino se ha iniciado y hay esperanzas fundadas para pensar que en un plazo prudencial podamos verlo.

Cuando hablamos de enfermedades genéticas, en el caso de las neoplasias hematológicas no suelen ser por herencias genéticas monogénicas, al igual que en los cánceres en general, podemos asegurar que no son hereditarios. Si este tipo de enfermedades su origen fuera genético, sería mucho más fácil el tratamiento con las futuras terapias génicas. Y sobre todo con mayor porcentaje de curación en cualquiera de los  casos. Es primordial que en los primeros contactos con el enfermo, en la atención del mismo cuando llega a un hospital, de características similares al que  ella presta sus servicios, que las consultas sean monográficas, ya que como cada médico se dedica a una tipología distinta de cáncer, podrá así indagar e investigar  hasta el más mínimo detalle que a posteriori pueden tener un valor determinante. Ella trata los linfomas, otros la leucemia aguda y otros el mieloma, que son distintos cánceres relacionados con la sangre. Como hemos dicho anteriormente, el primer paso es llevar a cabo un interrogatorio muy minucioso y directamente con el paciente, para que nos abunde en los síntomas que tiene y a ser posible que nos aporte la mayor cantidad de datos que posteriormente podrían interesar para llevar a cabo el  estudio más certero y adecuado.

Cuando se habla de enfermedades genéticas, en el caso de las neoplasias hematológicas no suelen ser herencias genéticas monogénicas, al igual que en los cánceres en general. Si esta enfermedad su origen fuera genético, sería mucho más fácil el tratamiento con futuras terapias genéticas. Pero si puede haber determinadas mutaciones que pudiera traer una familia que estén predispuestas al desarrollo del cáncer, por un motivo exógeno que estimuló  dicha predisposición. No es lo mismo que en el caso de la hemofilia, donde una madre pase el gen y su hijo herede la enfermedad directamente. Hoy podemos asegurar que el cáncer no es hereditario. Una cosa son las mutaciones de la línea germinal que se heredan de la propia familia, que uno las lleva en su organismo de por vida, y otra muy distinta son la mutaciones de la enfermedad que es donde está la neoplasia. Por ejemplo en algunos casos  se crean mutaciones, de tal forma que en el mismo cáncer  van generando el desarrollo de la enfermedad, o van haciendo que la propia enfermedad adquiera resistencia a los tratamientos que se les van aplicando, hasta que termina con la vida del paciente.

España hoy por hoy puede considerarse uno de los países donde la cobertura sanitaria es de un alto nivel, comparable con cualquier país más avanzado del mundo occidental. Dicha cobertura, felizmente, podemos asegurar que está al alcance de cualquier clase social. Por el tipo de servicios sanitarios españoles, los tratamientos de cánceres, sirva como ejemplo  un trasplante de médula, cuya operación es de un coste muy elevado, se está llevando a cabo en los servicios públicos sanitarios con la frecuencia necesaria, sin tener en cuenta el precio del mismo. Este es un logro de la sanidad española que de un tiempo a esta parte, es reconocida como una de los mejores servicios públicos sanitarios del mundo.

Concretamente en el tratamiento de un linfoma, que es su especialidad, las primeras líneas  de tratamiento que se utilizan son universales como puedan serlo en cualquier país europeo o EE.UU. La diferencia puede existir en las líneas de tratamiento posteriores, por ejemplo cuando un enfermo recae o se hace refractario a dicho tratamiento, es en estos casos cuando entran en esta fase los ensayos clínicos fundamentalmente  de laboratorios privados dedicados a la alta investigación, con fármacos que aún no están aprobados para su comercialización, pero que se sabe que tienen una gran efectividad, aunque todavía no esté comprobado al 100%  su nivel de toxicidad y las dosis que se han de aplicar sean las más convenientes. Lógicamente el acceso a este tipo de fármacos no es igual en todos los países, y no es porque los mismos no estén contrastados y aceptados, el verdadero problema es una cuestión puramente económica y de inversiones multimillonarias que llevan a cabo laboratorios privados que experimentan con una molécula enferma en todas sus Fases, para ver su tolerancia a la  toxicidad y las dosis máximas que se pueden suministrar, pruebas que se llevan a cabo en principio con cobayas y después cuando la seguridad es absoluta, con pacientes oncológicos donde se puede ir viendo de este modo si la respuesta es la más correcta y adecuada. 

Cualquier fármaco necesariamente tiene que pasar por este proceso. España tiene acceso a algunos de estos fármacos experimentales, pero EE.UU. es el país que tiene el mayor desarrollo de nuevas medicinas en todo el mundo, precisamente porque la inversión en investigación en este campo, es muy superior al resto de países. En medicina se usan multitud de recursos para demostrar que un experimento es el correcto. Un laboratorio antes de sacar una droga para su aplicación sanitaria ha tenido que invertir mucho tiempo y dinero para evidenciar que efectivamente un medicamente es útil y correcto para aplicar en pacientes con una enfermedad determinada como el cáncer u otra cualquiera.

La hematología tiene una gran vinculación con la genética, de hecho el ADN influye en las conductas que se toman en el campo terapéutico. En el servicio de hematología del hospital donde ella trabaja, poseen una unidad de genética hematológica donde se lleva  a cabo una secuenciación masiva, además de otras técnicas  con grandes adelantos tecnológicos, donde antes para obtener unos resultados se tardaba un año, ahora estos se consiguen en una semana. 

Asimismo se obtiene mucha información genética que nos da una estratificación de riesgo de las enfermedades en base a las mutaciones y alteraciones genéticas a medida que se van detectando. Por ejemplo en la leucemia aguda, no solamente se marca el riesgo sino que empiezan a salir fármacos que son dianas moleculares; por ejemplo en la quimioterapia que va contra las células enfermas que se dividen y entran el ciclo celular, de tal forma que dichos fármacos van a actuar de forma directa contra estas células para que no entren en dicho ciclo, consiguiendo  que se mueran de un forma programada o por la acción de la quimioterapia.

Se ha descubierto que tanto los tumores sólidos como los linfomas, liberan al torrente sanguíneo partículas de ADN que son moléculas microscópicas, lo cual se puede medir para hacer un diagnóstico, con el que hacer un seguimiento, para saber si el tumor ha recaído, para buscar dianas moleculares o para llevar a cabo una biopsia líquida, que es el futuro, y todo esto se hace con la determinación de la molécula de ADN proveniente del tumor en la sangre, esto es un biomarcador que se empieza a usar y que sin duda será el futuro en el seguimiento e investigación de esta enfermedad.

En la sanidad pública desde que se ha privatizado la gestión de algunos hospitales de la Comunidad de Madrid, la decisión de médico a veces se limita por puro interés económico. Es obvio que en la gestión privada de un hospital, como en cualquier empresa, se marcan objetivos una de cuyas premisas fundamentales en la reducción de costes, sin que ello quiera decir que a los pacientes de la sanidad pública no se les aplique el tratamiento más adecuado en todo momento. En los hospitales de gestión privada se trabaja por objetivos y si el médico responsable del servicio se excede en el gasto, no percibe los incentivos que previamente se estipulan, lo cual quiere decir que recibe menos emolumentos ese año. Lógicamente estos criterios puramente empresariales, en ocasiones condicionan al médico.
Existe una teoría sin fundamento científico alguno, que asegura que el cáncer ataca con más virulencia y facilidad a las personas que están más fuertes, cosa que no se sostiene de ninguna de las maneras, más bien sería todo lo contrario. Si uno se cuida, lleva a cabo una buena alimentación y no fuma, está demostrado que disminuyen los riesgos cardiovasculares y las posibilidades de padecer un cáncer del tipo que sea, decrecen considerablemente.

Hay neoplasias que tienen un desarrollo muy lento, pudiendo mantenerse estables durante muchos años, de hecho hay pacientes que pasan revisiones cada seis meses o un año, y de hecho pueden pasar muchos años sin que resurja la enfermedad e incluso morirse por otras causas distintas, pero también se da el caso que se produzca una mutación y surja nuevamente la enfermedad y de nuevo hay que volver a un tratamiento, que hoy con los adelantos y conocimientos que se tienen tanto en fármacos y drogas, así como la experiencia científica  acumulada, es más fácil volver a cronificarla e incluso llegar a su curación.

El sistema inmunológico es fundamental para el control del cáncer, al punto que, cuando se hace un trasplante de médula ósea, se usan quimioterápicos muy potentes para barrer cualquier  posible resto de células enfermas. Aunque lo que realmente se busca en la investigación, no es la quimioterapia, sino que las células que se le inoculan a otra persona, ataquen directamente a la enfermedad, es decir que los linfocitos que se le ponen al enfermo del donante puedan controlar la enfermedad.  

Sobre el tema de la alimentación alimentaria, en cuyo campo los EE.UU. son líderes indiscutibles, se han hecho informes   en repetidas ocasiones asegurando que los tres “venenos blancos”; lácteos, harinas refinadas y azúcar refinado, son muy peligrosos para la salud, de hecho ha habido industrias de refrescos y otros productos envasados que incluso llevaron a cabo una contraofensiva, asegurando que ninguno de estos productos era nocivo, sin embargo al poco tiempo estas corporaciones afectadas, empezaron a fabricar prácticamente todos sus productos sin azúcar, lo cual da la impresión que había mucho de verdad en las denuncias que se habían llevado a cabo. Sin duda el aumento de consumo de estos tres productos; lácteos, harina y azúcar refinados, está directamente relacionado con el riesgo cardiovascular y de un buen número de enfermedades y en muchos casos con el cáncer, eso está científicamente demostrado, pero también hemos de tener en cuenta que la alimentación debe ser completa, sana y lo más natural posible. La obsesión de tomar los estudios que se realizan al pie de la letra, tampoco es una buena medida, como tampoco lo es que uno diga por su cuenta y riesgo, que jamás va a tomar, carne, pescado, azúcar, harina, sal, lácteos, etc. sin el asesoramiento de un nutricionista y sin saber las consecuencias que de ello puedan derivarse. Ahora que está tan de moda lo vegetariano y lo  vegano, cada vez acuden con más frecuencia a las consultas médicas pacientes que se ven en la  necesidad de prescribirles una serie de pastillas como complemento de una alimentación con muchas carencias, para que puedan mantener los niveles de  glóbulos rojos en cuyo interior se encuentra la hemoglobina, glóbulos blancos o leucocitos que forman parte fundamental del sistema inmunológico, etc. y evitar así males mayores. En definitiva lo que hay que tener es un equilibrio y una lógica en la alimentación, acompañado además  de un ejercicio físico diario.

Tal y como están distribuidos en España los más grandes procedimientos, como puede ser el trasplante de médula halogénico, se llevan a cabo con muchísima más frecuencia en la sanidad pública que en la privada, por el hecho de que la magnitud de los hospitales públicos son mayores que los privados, salvo excepciones muy contadas. Y también una de las razones primordiales es el elevado coste de este tipo de trasplantes. De todos es conocido que la aparatología y el instrumental de un hospital público, se adquiere en función de las necesidades que puedan tener los pacientes, sin tener en cuenta que el coste sea más o menos elevado; primará siempre el interés y la utilidad de que el servicio que se preste sea el más adecuado y beneficioso para el enfermo, que cualquier otro criterio mercantil.


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Haber traído en esta ocasión a una persona tan profesional y de marcado interés social como Mariana Bastos, es sin lugar a dudas un motivo de satisfacción. Ello ratifica nuestra intención desde los inicios de este Foro, que no ha sido otra que siempre nos acompañen personajes destacados en su ámbito profesional, así como el hecho de ser  reconocidos a lo largo del ejercicio de su actividad.

No cabe la menor duda que hemos acertado de lleno, en la invitada de hoy; razón por la cual hemos de felicitarnos por lo oportuno y apropiado que ha sido compartir con una prestigiosa profesional, un tema tan preocupante como es el cáncer en una de sus facetas. Saber que alguien como la doctora Mariana Bastos está en el estudio e investigación de esta temible enfermedad, hace que nos sintamos un poco menos preocupados.

Gracias por tu generosidad Mariana, gracias por habernos dedicado unas horas de tu tiempo, sabiendo que un minuto de tu trabajo puede ser crucial en la vida de un enfermo. Hasta siempre.
Por: Luis Yáñez